¡Hola holita, Miguelitos!
¿Cómo os encontráis? ¿Seguís necesitando que alguien os apunte con el dedo para poder saber dónde estáis o ya podéis hacerlo vosotros solitos? Encontraros, no apuntaros con el dedo. Que todo el mundo sabe apuntar, pero encontrarse a sí mismo en la vida ya es más difícil. Nosotras lo sabemos perfectamente porque llevamos años buscándonos a nosotras mismas y apenas hemos podido vernos la punta de los pies debajo de las cortinas y eso que nos escondemos fatal (porque planear esconderse detrás de las cortinas cuando no se tienen cortinas es una decisión nefasta).
