¿Cómo estáis? ¡Que ya se acaba agosto! ¡Ueee! ¡Y baja el
calor! ¡UEEEE! O al menos eso esperamos, porque si nos toca un septiembre
caluroso, lo mismo nos morimos y se acabó lo que se daba. Os quedáis sin
entradas chachis y todos lloramos. Bueno, todos no. Nosotras no, porque
estaríamos muertas y los cadáveres no lloran. ¡Ni para eso el calor nos da tregua! Es que la vida es muy triste.
