¡Hola holita, Miguelitos!
¡¿Cómo estáis, amados nuestros?! ¡¿Eh, puturrús de fuas?! ¡¿Eh, cielitos lindos?! ¡Cuchi, cuchi, cuchi! ¡Bienvenivos a una entrada más del regreso de las Migueles! (Hey. Qué pasa, colegas). (Que no menos, porque para hacer entradas de menos tendríamos que ir borrando las ya hechas y la idea es empaparos de nosotras, no dejaros sin droja).
