¡Hola holita, Miguelitos!
¡Hola holita, cochifritos! Hmmm, cochifritos. Cochifriiiitos… Mierda. Ahora tenemos hambre. Maldición, Miguelitos, es todo vuestra culpa por hacernos quereros y llamaros cosas ricas como cochifritos. Ya os vale.
QUE NOOO, QUE NO ES VUESTRA CULPA, NO OS PONGÁIS TRISTES, COCHIFRITOS NUESTROS. ¿Qué tal, queridos, cómo os va la semana? Esperamos que estupendamente, aunque también admitimos ni fu ni fa. Lo que no os permitimos es que haya sido muy de mierda. ¡Porque eso es de lo que vamos a hablaros hoy!
(Aplausos por esa transición tan sutil y perfecta).




