domingo, 12 de agosto de 2018

Receta para vagos #17: Salmorejo.

¡Hola holita, Miguelitos!

¡Hey, hey, hey! ¿Qué pasa, amigos? ¿Cómo estáis? ¿Qué tal se os está dando la vida? ¡A nosotras bien! Quitando el calor. Sí, qué pasa. Vamos a estar mencionando el calor hasta septiembre (y más allá). Haceos a la idea. ¡Es lo que toca! ¡Si sufrimos, sufrimos todos!
Es cierto que mentamos mucho a la temperatura exterior, ¡pero! Precisamente este calor es el que nos ha dado la idea para la entrada de esta semana, y es que hoy queremos dejaros otra recetilla de verano (esta vez es elaborada, nada de «ir a la tienda y comprar». Aunque si tenéis una batidora de vaso no tenéis que hacer mucho esfuerzo, las cosas como son, que lo hace la batidora por vosotros). De hecho, no una receta de verano sin más, sino LA receta estrella por excelencia, y una de las especialidades de Camino: el salmorejo. (Modestia aparte, me sale muy, muy rico) (Según tengo entendido, Camino está reconocida como la mejor cocinera de salmorejo, incluso considerada así por puros cordobeses).

Ah, el salmorejo. Delicioso y fresco alimento, que además llena que te cagas (en serio, te echas un plato pensando que será simplemente un entrante pero ERROR, tiene que quedarse como plato único o puede que revientes). Maravilla hecha con tomates, pan, y aceite, el verano en un plato y, además, si no sois veganos o vegetarianos, aderezado con jamón y huevo, lo que le eleva el caché hasta el cielo. Un plato que es en sí una obra maestra.

SALMOREJO
[versión abuela de Lucía. (¿Qué? Hay que dar créditos. Aunque no sepáis a quién nos referimos)].

INGREDIENTES (para un buen montón de salmorejo)

Un kilo de tomates pera. (El tomate que no es-pera :D).
Una zanahoria.
Una barra de pan. (Entera. Sí).
Un ajo [o medio, si no les gusta mucho el sabor del ajo (o dos si son Marina y no se han enterado)].
Sal al gusto.
Aceite de oliva.
Jamón serrano picado. [Para decorar (exacto, no se lo coman)].
Huevo duro picado. (Para decorar).
Patatas o berenjena frita. (Opcional, solo si el salmorejo va a ser plato único).

PREPARACIÓN

1. Ponga a remojar la barra de pan en un poco de agua. No es necesaria mucha, solo para que ablande un poco.
2. Ralle la zanahoria y échela en el recipiente donde vaya a batir la mezcla.
3. Parta los tomates y comience a batirlos junto a la zanahoria.
4. Una vez estén los tomates y la zanahoria batidos, añada poco a poco el pan y siga batiendo hasta que la mezcla esté espesa y de un suave color rosado crudo. (Como un filete de contramuslo de pollo. Ese es el color).
5. Añada el ajo y la sal, y siga batiendo mientras echa el aceite de oliva para emulsionar. La mezcla tiene que resultar en un brillante color naranja butanero y con una textura muy espesa. Pruebe para comprobar si necesita algo más.
6. Una vez terminado el salmorejo, tapar el recipiente y meter en la nevera al menos una hora para que enfríe y acabe de espesarse.
7. Mientras se enfría, pique el jamón serrano y cueza el huevo (aunque hay otro modo de hacerlo, al microondas: meta el huevo en una taza con agua y luego al microondas durante un minuto y medio a toda potencia) para picarlo posteriormente también.
8. Si planea comer solo salmorejo ese día, puede freír unas patatas o un poco de berenjena para acompañar. Suena raro. Está delicioso.
9. ¡Hora de comer! Saque el salmorejo, sírvase la ración que desee, espolvoree por encima el huevo, el jamón, las patatas o las berenjenas (o todo), y disfrute. ¡Póngase las botas!

Y hasta aquí esta maravillosa receta en la que demostramos cómo nos preocupamos por vuestra salud ya que es sana (bueno… siempre que no os ventiléis tres platos de golpe, claro), riquísima y muy veraniega (lo que, de alguna manera, repercute en la salud). Pero, oye, si no la queréis, no pasa nada, que nos la quedamos nosotras sin problema. No es sacrificio. Nos gusta mucho el salmorejo. Sin embargo, si sois como nosotras, que no consideramos un verano como un verano sin un plato como este en nuestros días (o sin nuestra receta de gazpacho, también en este blog), apreciaréis un montón esta receta. Que además tampoco tenéis por qué ser vosotros quienes lo cocinéis, siempre podéis convencer a alguien para que lo haga por vosotros (a veces Camino demuestra lo mucho que me quiere y viene a mi casa cargada de tomates y me hace salmorejo para alimentarme durante años y me deja feliz de la vida). (Aún no lo he hecho este año. Toca ya pronto) (Edit: cuando esto se escribió todavía no había sucedido. Ahora sí, Camino ya ha completado mi verano con salmorejo. :D).

Esperamos que os haya gustado, que lo probéis y que lo disfrutéis mucho y si además es en una terracita de vacaciones en buena compañía, mejor que mejor (pero en ese caso no nos lo contéis, porque nos moriremos de envidia). Besitos, Miguelitos. Sed buenos. O mejor no.

Con mucho amor y brillis brillis
Camino y Marina

1 comentario:

  1. Si os digo que nunca he comido salmorejo 😂😂 pero me espero a ir a visitaros para que me lo haga la chef especializada 😍

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